Sus principales funciones son:
- Gestionar la colaboración y conciliar los intereses de los sectores productivos y actores sociales en materia de Educación Técnico Profesional (ETP).
- Dialogar, articular y consensuar líneas de acción con los referentes técnico-político jurisdiccionales de todo el país para un mejor funcionamiento de la ETP.
- Promover la vinculación de la ETP con el mundo del trabajo, el sector productivo y el sistema científico-tecnológico.
- Articular programas que acompañen y potencien el emprendedurismo, las cooperativas, la economía popular y la economía social como formas legítimas y crecientes de inserción laboral para los egresados de la ETP.
- Gestionar acuerdos sostenidos con empresas, cooperativas y organismos públicos para garantizar que las prácticas profesionalizantes y la formación dual tengan valor formativo real en entornos productivos concretos.
- Asesorar en los procesos de integración regional de la ETP, en el Mercosur u otros acuerdos o bloques regionales que se constituyan, tanto multilaterales como bilaterales.
- Implementar políticas de integración, impulsando y acercando la oferta formativa donde el sistema no llega, con equipamiento pertinente y anclaje en la vocación productiva local, priorizando áreas de difícil acceso y contextos de vulnerabilidad social y económica.
- Acompañar a la secretaría Permanente del Consejo Nacional de Educación, Trabajo y Producción en la generación de líneas de trabajo que garanticen el diseño de nuevos Consejos Sectoriales sobre perfiles ocupaciones emergentes en articulación estratégica con las jurisdicciones.
- Generar acuerdos de cooperación con dependencias estatales, provinciales, municipales e instituciones de Educación Superior que permitan fortalecerse mutuamente entre la ETP y la educación superior.
